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El oro llegó a la Tierra y multiplicó sus aplicaciones

mai 4th, 2011

Desde hace siglos, muchos estudiosos, geólogos, filósofos, astrónomos y científicos han tratado de investigar de qué manera se ha constituido la estructura de la Tierra. Pero entre tando dato siempre despertó un particular atracción el descubrimiento de la génesis de los metales preciosos, en particular, el oro.

La revista Science ha publicado recientemente un estudio del Instituo de Ciencia Lunar de la NASA en Boulder (Estados Unidos) y el Instituto de Investigación Southwest en el que se intenta explicar de qué manera se pudieron haber incorporado a algunas capas de la Tierra elementos afines al hierro como oro, renio y osmio. El origen estaría dado en una serie de grandes impactos aleatorios que golpeó la Tierra luego de que se formaran los núcleos de metal de los planetas.

Los científicos, dirigidos por William Bottke, demostraron que la relativa abundancia de elementos afines al hierro, o altamente ‘siderúrgicos’, en la Tierra, la Luna y Marte, se podría explicar si se considera que los impactos a estos planetas fueron relativamente grandes.
Algunos de estos impactos podrían también haber alterado la inclinación del eje de la Tierra, llevado agua al manto de la Luna y posiblemente ayudado a producir su inclinación orbital.

Otras teorías apuntan a que el oro se forma de gases y líquidos que se elevan desde el estructura interna de la Tierra, los cuales se trasladan a la superficie a través de fallas de la corteza terrestre.[1] Sin embargo, las presiones y temperaturas que se dan en el interior de la Tierra no son suficientes como para dar lugar a la fusión nuclear de la cual surge el oro.

Pero más allá de cómo llegó a ser parte de la Tierra, también han fascinado a los seres humanos durante millares de años, las distintas formas de extracción y la multiplicidad de usos que tiene el metal precioso. El oro se conoce y se aprecia desde tiempos remotos, no solamente por su belleza y resistencia a la corrosión, sino también por ser más fácil de trabajar que otros metales y menos costosa su extracción. Fue utilizado en artes decorativos antes del año 9000 A.C. Debido a su relativa rareza, comenzó a usarse como moneda de cambio y como referencia en las transacciones monetarias internacionales.

Pero además el oro fue aportando cada vez más aplicaciones: se lo utiliza en funciones críticas de las comunicaciones, naves espaciales, motores de aviones de reacción y otros muchos productos. Su alta conductividad eléctrica y resistencia a la oxidación permitió un amplio uso para asegurar una conexión buena, de baja resistencia. También se utiliza el oro para empastes dentales. En combinación con el cloro, se lo utiliza en fotografía. En medicina, uno de sus isótopos se emplea en algunos tratamientos de cáncer y otras enfermedades. También como recubrimiento de materiales biológicos que son vistos a través del microscopio electrónico de barrido (SEM). En muchos satélites se ha utilizado como recubrimiento debido a que es un buen reflector de la luz infrarroja. Desde hace unos años, se comenzado a utilizar en la composición de cremas faciales o para la piel. Se utiliza para la elaboración de flautas traversas finas ya que se calienta con mayor rapidez que otros materiales facilitando la interpretación del instrumento. El oro también ha sido utilizado en los primeros cables en vez del cobre, debido a su gran conductividad. Sin embargo, fue sustituido por plata debido a los robos que se producían. Más tarde también se cambió la plata por cobre para evitar los robos.

Y como si todo esto fuera poco, ya no es sólo su color y su brillo lo que atrae al ser humano: hoy es el destino de inversión más seguro y rentable que se conoce. ¿Qué más se le puede pedir?